Diferencia entre tristeza y depresión: Definición y características

diferencia entre tristeza y depresión

Tema: diferencia entre tristeza y depresión

Autor: Kàtia Giménez

Hoy en día existen términos propios de la psicología muy extendidos en la sociedad y en la vida cotidiana de todo el mundo. No es raro oír por la calle «hoy estoy depre» haciendo referencia a la tristeza. Aun así, en la mayoría de ocasiones estas frases hechas no responden al significado ofrecido por la psicología. ¿En qué se diferencia la tristeza de la depresión?

A continuación explicaré en qué se distingue el sentimiento de tristeza normal, que todos hemos experimentado en algún momento, de la tristeza patológica propia de los estado depresivos.

¿Qué es la tristeza?

La tristeza convencional es un sentimiento puntual y concreto ante un estímulo presente. Este sentimiento se origina, normalmente, como resultado de la pérdida de algo que puede ser más o menos importante.

No solo las pérdidas personales (una amistad o relación amorosa que acaba, un allegado que fallece…) provocan tristeza, sino que también ante las pérdidas materiales podemos experimentar tristeza, pues estas situaciones se viven como algo desagradable o perjudicial.

¿Qué es la depresión?

En cambio, la tristeza patológica, también llamada depresión, es un estado más estable y duradero en el tiempo. Esto se debe a que en la tristeza patológica observamos un cambio en nuestro estado de ánimo de manera general que afecta al comportamiento a largo plazo. A diferencia de la tristeza, en los casos de depresión es necesaria la terapia psicológica para conseguir una pronta recuperación.

Diferencias entre la tristeza y la depresión

Identificación de la causa

En la tristeza, al ser resultado de un estímulo, podemos identificar el origen de la reacción. En cambio, cuando se trata de depresión, no siempre podemos identificar el origen o la causa que nos ha llevado a ese estado.

Proporcionalidad de la reacción

Incluso en los casos que conocemos la causa de la depresión, la reacción que se deriva no es proporcional en intensidad o duración. En cambio, cuando nos sentimos tristes, la intensidad del sentimiento si está correlacionada con la gravedad de la situación que ha desencadenado el sentimiento.

Capacidad de empatía

La tristeza normal es un sentimiento identificable y fácilmente descriptible. Por tanto, la otra persona puede entender de qué estamos hablando, comprender por qué nos sentimos tristes o, incluso, empatizar con nuestro sentimiento. En otras palabras, la tristeza puede ser contagiada y compartida con los demás, ya que es un sentimiento presente en nuestro rango de emociones habitual.

En cambio, la depresión o tristeza patológica es un sentimiento cualitativamente distinto. Suele ir acompañada de componentes cognitivos, somáticos y conductuales específicos que hacen que la percepción de la misma sea diferente para la propia persona y para las demás.

De modo que a ojos de otras personas la depresión no resulta tan comprensible, ya que no es un estado que ellos conozcan y, por tanto, les cuesta empatizar con el mismo. Todo ello genera sensaciones de incomprensión y soledad que refuerzan aún más los sentimientos de tristeza en la persona deprimida.

Ejemplos de tristeza y depresión

Un ejemplo ilustrativo para entender la diferencia entre depresión y tristeza la reacción ante un mal resultado en un examen:

Tristeza

El alumno se siente triste y frustrado justo en el momento de saber la nota y quizá unas horas más. Aun así, después de un rato, es capaz de relativizarlo y fijarse nuevas metas o centrarse en otros objetivos. Además, tanto él como sus compañeros comprenden perfectamente el motivo de su tristeza.

Depresión

El alumno se siente triste y frustrado durante un largo periodo de tiempo y de una forma excesiva. Se enfada consigo mismo. Considera que es un fracasado y que no va a conseguir superar ese resultado nunca. Tiempo después del suceso, el alumno sigue triste y no comprende por qué. Sus compañeros o familiares tampoco logran entender por qué está triste.

Cómo identificar la depresión por sus componentes característicos

Componentes cognitivos

Los componentes cognitivos incluyen pensamientos y creencias negativos sobre el entorno y uno mismo. En este apartado, es frecuente encontrar errores cognitivos que provocan un pesimismo generalizado, teniendo una mayor frecuencia los recuerdos y los pensamientos de carácter triste.

En cierta manera, vendría a ser que el propio estado de ánimo de tristeza no permite observar ni interpretar las experiencias de manera positiva realimentando la tristeza, una y otra vez.´

Componentes conductuales

El principal componente conductual deriva de la falta de motivación general que produce la tristeza. En este sentido, las personas dejan de hacer muchas actividades o las realizan con una menor velocidad por lo que requiere una mayor cantidad de tiempo, lo que resulta, al mismo tiempo, desmotivador.

Componentes somáticos

Para acabar, los componentes somáticos incluyen cambios en el apetito y el sueño, manifestándose tanto por un aumento como por una disminución. Además, también se observan molestias físicas frecuentes como dolores de cabeza, náuseas así como un mayor cansancio en general.

Se ha de tener en cuenta que estos tres componentes actúan conjuntamente realimentándose entre todos ellos. Por tanto, es importante para la propia persona como para los familiares y conocidos, intentar encontrar la globalidad en este proceso para poder comprender todo este proceso.

Conclusión

A modo de resumen, aunque se pueda considerar que la diferencia entre ambos tipos de tristeza se encuentre en aspectos de grado o intensidad, en realidad, son dos conceptos muy diferentes que hace que la tristeza patológica afecte de una manera más global, generalizada y duradera en la persona.

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