Tema: estrategias de innovación en la empresa familiar
Autor: Javi Gracia
¿Cuáles son las claves de éxito que las empresas familiares pueden utilizar para impulsar su crecimiento, ser sostenibles y alcanzar la excelencia? ¿Qué estrategias de crecimiento orgánico o inorgánico pueden ser efectivas para este propósito? En una conferencia realizada en la Cámara de Comercio de Madrid, Javier Ormazábal, presidente de Velatia, ha hablado sobre cómo implementar y gestionar procesos de innovación dirigidos al crecimiento de la empresa familiar.
Eva Serrano, vicepresidenta de Cámara de Madrid, ha introducido la ponencia lanzando algunos datos que respaldan a la empresa familiar como el principal motor del empleo y la riqueza del país. Estas suponen el 88 % del tejido empresarial en España, generan más de 6 millones de empleos y producen el 57 % del PIB nacional.
La actividad y solidez de estas empresas, según ha destacado, demuestra «un fuerte compromiso con los valores de la ética y la estabilidad que les permiten mantenerse en el tiempo».
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ToggleEl tamaño de las empresas importa
En 2005, Velatia decidió integrar una empresa que facturaba 400 millones de euros. Lo hicieron con el apoyo de socios alemanes y japoneses, para poder convertirse en un player sostenible a largo plazo. «Ya éramos globales, pero no teníamos el tamaño suficiente para sobrevivir a largo plazo en el mercado del automóvil», explica Ormazábal. Su competidor más inmediato era 10 veces más grande que ellos.
Esto planteó un desafío clave: las inversiones necesarias en investigación y desarrollo (I+D) eran inalcanzables sin una estructura mayor.
Según Ormazábal, la innovación y la industrialización requieren tres elementos esenciales:
- Alineación y consenso familiar: Es crucial que la familia esté de acuerdo en la estrategia, ya que el retorno en ciertos proyectos puede ser incierto y requerir sacrificios de liquidez y riesgos financieros.
- Planificación: Se necesita un balance robusto y sólido que permita acometer los retos y las inversiones necesarias para mantenerse competitivo.
- Ejecución precisa: Es fundamental saber qué hacer, cuándo hacerlo y con quién. En este sentido, las nuevas actividades enfocadas al crecimiento requieren socios estratégicos que aporten lo que la empresa no tiene, lo cual contribuye a reducir riesgos y acortar plazos.
«No podemos quedarnos cómodos porque crecemos un 2% o tenemos dividendos. Esto no es suficiente. Para garantizar la continuidad sostenible del negocio, es necesario crecer, tanto para proteger nuestros mercados nacionales y aprovechar el potencial de España, que es un mercado clave donde podemos expandirnos, como para crecer vía internacionalización«, asegura el presidente de Velatia.
Ormazábal ha apuntado la necesidad de generar alianzas estratégicas: «Las estrategias de crecimiento siempre deben considerar oportunidades de acuerdos corporativos, como la incorporación de un socio privado, un private equity, fusiones, adquisiciones o ventas».
«Este tipo de operaciones no son muy comunes en España, pero si el objetivo es crecer y garantizar la continuidad del negocio, hay que estar dispuestos a superar ciertas restricciones y temores, los cuales, además, a lo largo del proceso de implementación, tienden a desaparecer. Con una buena planificación, se puede llegar a los resultados deseados», añade el empresario.
Los elementos de la innovación
«La innovación es inseparable de la gestión y la cultura empresarial. Las empresas familiares representan el 56% del PIB, y aunque algunas dejan de ser familiares al crecer y escalar, hay que pensar en el impacto positivo y la aportación que eso supone para la economía», indica Ormazábal. El empresario recalca que el objetivo de cualquier estrategia es conseguir un fin. Y para ello, debe haber un plan de acciones y un nivel de coordinación que asegure su eficacia.
Ormazábal destaca la definición de innovación propuesta por la Fundación COTEC: «todo cambio (no solo tecnológico), basado en el conocimiento (no solo científico), que genera valor (no solo económico)». La innovación, por tanto, requiere cambio, conocimiento y valor. Estos tres elementos son clave para el presidente de Velatia. «El cambio surge como respuesta a la insatisfacción, y esa insatisfacción es positiva porque es lo que nos lleva a querer mejorar. El conocimiento se adquiere en la búsqueda de soluciones, pero lo más importante siempre es generar valor», precisa.
La creación de valor es lo que hace que la innovación sea relevante en el contexto empresarial, y es el verdadero reto en la transición de las empresas familiares. «Los nietos de los fundadores, en muchos casos, heredan empresas muy desarrolladas que ya han madurado demasiado y tienen procesos muy establecidos. Esto puede ser un reto, ya que les asignamos la responsabilidad de gestionar un toro que es difícil por cómo viene».
«En Velatia, tenemos unos pilares claros como grupo: somos una empresa familiar, industrial, tecnológica, global y referente», indica Ormazábal, el cual remarca el valor de la autenticidad y la honestidad la hora de definirse: «No intentamos representar que somos buenos en algo en lo que no lo somos».Los valores de la compañía son la flexibilidad, liderazgo, innovación, pragmatismo y apoyo.
Los dos elementos principales que marcan la evolución de la empresa son la estrategia, que abarca, entre otras cuestiones, la definición de objetivos, la mecánica operativa y las herramientas; y la cultura, en la que se incluyen los sistemas, los procesos generales y los recursos dirigidos a facilitar, apoyar y simplificar.
Para abordar todo esto de una manera coherente y unificada, en Velatia utilizan Sigit (Sistema de Gestión Integrado), un modelo que permite incrementar la calidad de los procesos, cumplir con los requisitos contractuales y legales y lograr la satisfacción del cliente asegurando los estándares de calidad.
Ormazábal subraya que «la innovación estratégica necesita una visión holística y conocimientos generales para decidir en qué enfocarse». «Cada vez que lanzamos una nueva tecnología o producto, nos jugamos mucho. Competimos con grandes empresas, y a veces, una estrategia demasiado rígida o procedimentalizada obstaculiza la innovación«, apunta.
Es por ello que el enfoque de Velatia se enfoca en el desarrollo de las personas, «haciéndolas crecer para que sean más valiosas para lograr resultados sostenibles». «Es necesario centrarse en las personas y darles oportunidades para que crezcan y se vuelvan más valiosas, lo cual impacta en los resultados«.
Velatia ha construido su éxito sobre pilares como el liderazgo, la flexibilidad, la autenticidad, la innovación y el pragmatismo. Tal y como recalca su presidente, «estos valores guían no solo su estrategia empresarial, sino también la forma en que gestionan el crecimiento y las transiciones dentro de la organización».
La triple transición de las empresas en los últimos años
Ormazábal identifica tres grandes transiciones que están marcando el rumbo de las industrias y de la economía.
- De lo analógico a lo digital: La inteligencia artificial (IA), el big data, la web 3.0 y las tecnologías de transmisión de datos están revolucionando la forma en que las empresas utilizan y procesan información.
- De lo lineal a lo circular: La sostenibilidad es otro factor crucial. La economía circular, el reciclaje y el respeto por la naturaleza son tendencias en auge que están moldeando las regulaciones a nivel global. Sin embargo, Ormazábal lamenta que estas regulaciones a veces frenan las posibilidades de aprovechar al máximo estas transiciones.
- De lo tangible a lo intangible: Tradicionalmente, una empresa se valoraba según sus activos tangibles, principalmente el balance aplicando un ratio en función de los beneficios, pero hoy en día, aspectos como la cultura corporativa, la edad de la plantilla, la diversidad, el atractivo de la empresa para la captación de nuevo talento, la curva de aprendizaje o la capacidad de producir patentes son factores intangibles que también influyen en la valoración de una empresa. «Son aspectos que se tienen en cuenta en las memorias; son difíciles de ver en un balance y suelen tener una traducción en objetivos no económicos, pero son muy importantes a la hora de evaluar una empresa y no hay que perderlos de vista», apunta el presidente de Velatia.
Procesos de reflexión rigurosos para optimizar la toma de decisiones
«La creatividad y la innovación requieren procesos de reflexión rigurosos«, expone Ormazábal, el cual advierte que «si no se tiene un buen proceso de toma de decisiones, es fácil equivocarse, y esas decisiones equivocadas pueden ser costosas».
Sin embargo, el experto pone énfasis en que cometer errores no es el problema, sino la falta de análisis para para corregirlos.
La innovación a través del crecimiento inorgánico
«La adquisición de conocimiento a través del crecimiento inorgánico (fusiones o adquisiciones) es una forma rápida de incorporar diversidad y nuevas formas de pensar», explica Ormazábal. No obstante, el proceso de integración debe ser riguroso y planificado, y este comienza incluso antes de firmar con el notario.
Según el experto, «es necesario evaluar si la cultura empresarial es compatible y si los costes son asumibles a largo plazo». «La integración, especialmente cuando implica conocimiento tecnológico, puede ser compleja, pero si se hace bien, genera un nivel de innovación significativo», resalta.
Una innovación sostenida, estratégica y bien liderada
Por último, la innovación debe ser sostenida y estratégica. «No se trata solo de esfuerzos puntuales, sino de mantener un ritmo constante que, a largo plazo, dará resultados», indica Ormazábal. Para ello, «hay que estar atentos al entorno y ser conscientes de los riesgos, pero también de las oportunidades».
El experto también enfatiza la importancia de un liderazgo sólido para innovar: «Una empresa que innova debe ser flexible, adaptarse a las circunstancias y tener coraje para asumir riesgos controlados. El liderazgo es crucial, pues sin él, cualquier estrategia, compromiso o proceso se desmorona».
En síntesis, la clave para la innovación y el crecimiento sostenible es un enfoque equilibrado que combine una estrategia clara, liderazgo, procesos bien definidos y una cultura abierta al cambio. Las empresas que logran mantener y promover esta visión multifacética suelen ser las que más éxito tienen en el largo plazo.


