Habilidades más demandadas por las empresas en perfiles sénior y júnior

habilidades mas demandadas

Tema: habilidades más demandadas, habilidades laborales

Autor: Javi Gracia

Según un estudio de la Asociación Española de Directores de Recursos Humanos, las empresas buscan perfiles sénior que sean líderes visionarios y estratégicos, además de influyentes y adaptativos; mientras que el perfil que se espera de los júnior es el de una persona comprometida, participativa y predispuesta al aprendizaje.

En concreto, las habilidades laborales más demandadas por las empresas en la actualidad, en lo que respecta a los perfiles más experimentados, son el liderazgo y la gestión de equipos, la flexibilidad y adaptación al cambio y la visión estratégica. Por su parte, las competencias más deseadas en los profesionales júnior son el compromiso, la capacidad de aprendizaje y la actitud proactiva.

Habilidades más demandadas en perfiles sénior

El análisis de las competencias más demandadas en el mercado actual para perfiles sénior revela una diversidad de habilidades y características valoradas por las empresas en sus líderes.

1. Liderazgo y gestión de equipos

La competencia más deseada en los profesionales sénior es el liderazgo y la gestión de equipos, con un 9,77% de las respuestas. Esta competencia implica la capacidad de guiar, motivar y coordinar a un grupo de personas hacia el logro de objetivos comunes.

Su importancia radica en que un buen líder permite que el equipo esté alineado, motivado y sea eficiente. Los líderes efectivos saben resolver conflictos, fomentar la colaboración, inspirar a los demás y mantener la moral alta, lo que es fundamental para el éxito de cualquier proyecto.

El hecho de que esta habilidad sea la más valorada por los directores y responsables de personal subraya la importancia de que las organizaciones ofrezcan oportunidades a los empleados sénior para demostrar su capacidad de liderar y gestionar equipos de manera efectiva para alcanzar los objetivos empresariales.

2. Flexibilidad y adaptación al cambio

La flexibilidad y adaptación al cambio se alza como la segunda competencia más solicitada, con un 8.44% de las respuestas. Esta se define como la capacidad para ajustarse y prosperar en entornos cambiantes y volátiles, adoptando estrategias y enfoques personalizados o novedosos según las circunstancias.

En un mundo empresarial en constante y acelerada evolución, la habilidad de ser flexible y hábil para adaptarse y responder rápidamente a los nuevos desafíos y oportunidades es esencial para mantener la competitividad y relevancia.

La elevada posición de esta competencia en el estudio refleja el deseo latente en las empresas de encontrar profesionales con experiencia que sean capaces de asumir los cambios, aportar soluciones en un entorno voluble y ajustar las estrategias y procesos según sea necesario para mantener la competitividad y la relevancia en el mercado.

3. Visión estratégica

La visión estratégica también figura como la tercera competencia más relevante entre los encuestados, con un 7.63% de las respuestas. Esta se refiere a la habilidad para definir, articular y capitanear la dirección a largo plazo para la organización, anticipando tendencias y cambios en el mercado.

La visión estratégica es clave en las empresas porque permite a los líderes sénior guiar a sus organizaciones hacia un futuro exitoso, identificando oportunidades de crecimiento y mitigando riesgos potenciales.

El hecho de que esta habilidad entre en el podio de las habilidades más demandadas en los sénior indica que las organizaciones valoran a los líderes que pueden predecir hechos y escenarios futuros, detectar tendencias y oportunidades y desarrollar planes estratégicos efectivos para guiar el crecimiento y el éxito a largo plazo.

4. Impacto e influencia

La capacidad de impacto e influencia ha sido la habilidad más valorada por el 6.21% de los directivos y cargos encuestados. Esta se define como la facultad de persuadir y motivar a otros, logrando que apoyen y se comprometan con ideas y proyectos.

La relevancia de esta cualidad viene dada por la necesidad de que los líderes sénior sean capaces de convencer y movilizar a las personas que forman parte de la organización, así como a personas externas, con el objetivo de alinear esfuerzos y recursos hacia objetivos comunes.

5. Competencias de transformación digital

Las competencias de transformación digital (6.21%) están también entre las habilidades más apreciadas por los reclutadores y responsables de las compañías, ya que se consideran esenciales para dirigir la adaptación de las organizaciones a los nuevos retos y desafíos que plantea la globalización y la revolución tecnológica.

Estas habilidades implican un conocimiento y experiencia en la implementación y gestión de tecnologías digitales orientadas a transformar los procesos y modelos de negocio. Esta transformación es clave para la modernización y la eficiencia operativa. Los líderes que entienden y aprovechan estas tecnologías son capaces de impulsar la innovación, la competitividad, el crecimiento y la sostenibilidad de la empresa.

6. Orientación a resultados

La orientación a resultados alcanza la sexta posición de las habilidades más valoradas en los sénior, con un 5,7% de los votos. Esta habilidad consiste en el enfoque del profesional en conseguir objetivos específicos y la búsqueda de métodos y estrategias para alcanzarlos.

El motivo por el que las empresas valoran cada vez más que los empleados tengan esta capacidad es que supone una optimización de los esfuerzos y las tareas y que estén dirigidos a lograr las metas de la organización. Además, una actitud enfocada a resultados promueve una mayor efectividad en la ejecución de estrategias.

En los sénior, la importancia de esta competencia es doble, ya que no solo deben centrar sus actividades en lograr los resultados, sino que también pueden tener un papel clave en motivar y gestionar a sus equipos y profesionales a cargo para que trabajen por objetivos.

7. Toma de decisiones

La toma de decisiones también está en el top 10 del ranking por motivos obvios. Un 4,88% de los encuestados valoran esta capacidad como una de las más importantes. Se trata de la habilidad para evaluar información, considerar diferentes opciones y elegir la mejor acción posible dadas unas determinadas circunstancias.

Tomar decisiones oportunas basadas en información de calidad es fundamental para resolver problemas, aprovechar oportunidades y dirigir la organización hacia el éxito. Este es el motivo por el que los responsables de selección y los líderes de las empresas buscan profesionales experimentados capaces de tomar estas decisiones o ayudar a otros a tomarlas.

8. Inteligencia emocional y empatía

Un 4,27% de los cargos que han participado en el estudio han seleccionado la inteligencia emocional y la empatía como una de las competencias clave que deben tener los séniors. Se define como la capacidad para entender y gestionar las propias emociones y las de los demás, lo cual permite promover un ambiente de trabajo positivo, respetuoso, sano y colaborativo.

La inteligencia emocional es vital para la construcción de relaciones sólidas, la resolución de conflictos y la creación de un ambiente de trabajo saludable y productivo. Estos son factores de éxito clave en un momento en el que las empresas, más que nunca, necesitan fomentar una gestión, motivación y desarrollo efectivo de las personas en su relación con la empresa o la entidad a la que pertenecen.

La empatía, por su parte, es una habilidad clave para poder identificar las necesidades, emociones y situaciones de los compañeros, socios y clientes. De esta manera, se puede responder en consecuencia aportando soluciones, apoyo y recursos que permitan a las personas sentirse valoradas, comprendidas y satisfechas.

9. Innovación

Con un 4,17% de las menciones, la innovación se mete también entre las 10 habilidades más demandadas en los perfiles sénior. Es la capacidad para generar, desarrollar y aplicar nuevas ideas y soluciones que aporten valor a la organización.

La importancia de la innovación ha crecido muchos en los últimos años debido a la necesidad cada vez mayor de las empresas de diferenciarse el mercado, adaptarse a cambios disruptivos y seguir siendo competitivas.

Además, esta habilidad permite orientar los procesos de la organización a la mejora continua y al desarrollo de productos y servicios únicos y pioneros que den lugar a nuevos modelos de negocio exitosos.

10. Compromiso

El compromiso, con un 4,07% de los votos, cierra el ranking de las competencias más solicitadas en los profesionales sénior. Se define como la dedicación y lealtad hacia la organización y sus objetivos, demostrando una ética de trabajo fuerte y persistencia.

El compromiso asegura que los líderes estén verdaderamente involucrados en el éxito de la empresa, lo que inspira confianza y lealtad en el equipo, y contribuye a la estabilidad y el crecimiento a largo plazo.

Cómo es el candidato sénior ideal para las empresas

En general, los resultados del estudio destacan la complejidad de las competencias demandadas en el mercado actual para perfiles senior, que van desde habilidades de liderazgo y gestión de equipos hasta adaptabilidad, visión estratégica y competencias digitales.

Esto refleja la necesidad de líderes que puedan no solo dirigir equipos de manera efectiva, sino también adaptarse a un entorno empresarial en constante cambio y liderar la innovación y la transformación digital en sus organizaciones.

Habilidades más demandadas en perfiles júnior

El análisis de las competencias más demandadas en el mercado actual para perfiles júnior muestra algunas diferencias significativas en comparación con las demandadas para perfiles sénior.

1. Compromiso

El compromiso se alza con el primer puesto como la competencia más solicitada entre los perfiles júnior, con un 12.74% de los votos. Esto sugiere que las empresas valoran la responsabilidad y la dedicación de los empleados más jóvenes en su desarrollo profesional y en la consecución de los objetivos organizacionales.

El compromiso es la dedicación y lealtad hacia las tareas, proyectos y objetivos de la organización. Implica una actitud de responsabilidad y perseverancia para cumplir con las expectativas y metas establecidas.

Los motivos por los que las empresas valoran tanto el compromiso de los perfiles júnior con principalmente dos. Por un lado, los empleadores valoran el compromiso porque indica que el empleado se siente parte importante de la empresa, se preocupa por su buen funcionamiento y está dispuesto a esforzarse para alcanzar los resultados.

Por otro lado, al compromiso contribuye a la retención y fidelización del personal. Los empleados comprometidos tienden a permanecer en la empresa a largo plazo, lo cual reduce la rotación y los costes asociados con la contratación y formación de nuevos empleados.

2. Capacidad de aprendizaje

La capacidad de aprendizaje sigue siendo una competencia fundamental (un 11.31% de las respuestas a la encuesta incluyen esta habilidad como prioritaria en los júniors). Se define como la habilidad para adquirir constantemente nuevos conocimientos y aplicarlos de manera eficiente para afrontar las tareas y funciones asignadas.

La importancia de esa habilidad es máxima en los trabajadores jóvenes o con poca experiencia, ya que estos parten de un conocimiento básico de las técnicas, funciones y herramientas propias de su área. Es por ello que las empresas valoran su rápida adaptación a los nuevos roles y responsabilidades.

Además, la capacidad de aprendizaje conlleva un crecimiento profesional, algo fundamental en las organizaciones que buscan la promoción y el ascenso laboral de sus empleados. La capacidad de aprender y renovarse de forma continua resulta esencial para este desarrollo profesional y para la adquisición de competencias nuevas que permiten al trabajador avanzar en la carrera y adquirir mayor responsabilidad en la empresa.

3. Flexibilidad y adaptación al cambio

Esta habilidad no solo es apreciada en los empleados de mayor experiencia, sino también en los júniors, con un 10,19% de los votos. Se refiere a la capacidad para ajustarse eficazmente a nuevas situaciones, escenarios y desafíos.

La relevancia de esta competencia en los empleados principiantes tiene que ver con su capacidad de adaptación a entornos dinámicos. Las empresas, especialmente las que operan en mercados sujetos a constantes y acelerados cambios tecnológicos y metodológicos, necesitan empleados que puedan adaptarse rápidamente a nuevas circunstancias y tareas.

Otra razón que justifica la demanda de de esta habilidad en los júnior es su relación con la innovación. La flexibilidad facilita la adopción de nuevas ideas y tecnologías, lo cual implica una mayor capacidad de innovación y, por tanto, redunda en el crecimiento de la empresa.

4. Proactividad e iniciativa

La proactividad y la iniciativa constituyen otra competencia clave, pues ha sido seleccionada por un 7,85% de los encuestados. Esto muestra que las empresas buscan empleados júnior que sean capaces de efectuar acciones, expresar ideas y proponer soluciones para abordar los problemas y desafíos a los que se enfrenta su equipo en particular o la empresa en general.

El valor de esta capacidad está, por un lado, en que la proactividad es un forma de comportamiento que permite anticiparse a las necesidades y los retos, tomando la iniciativa para presentar y ejecutar soluciones antes de que se conviertan en problemas.

Otro valor añadido de la iniciativa para los empleadores es que se interpreta como un signo de que el empleado está dispuesto a ir más allá de sus deberes o funciones atribuidas, aportando ideas, soluciones y mejoras en busca de un trabajo más efectivo, organizado y satisfactorio.

5. Orientación a resultados

Al igual que en los perfiles sénior, la orientación a resultados es una capacidad muy deseada en los júnior, y muestra de ello es que hasta 6,93% de los encuestados en el estudio de la AEDRH citaron esta habilidad como la más importante. Es la aptitud para  enfocarse en alcanzar objetivos específicos estableciendo prioridades y organizando el trabajo para lograrlo. 

La importancia de esta habilidad en los empleados más inexpertos radica en que facilita ser eficiente en el trabajo. Los trabajadores orientados a resultados son eficaces en la gestión del tiempo y los recursos para alcanzar las metas establecidas. Además, esta orientación fomenta la motivación personal y el compromiso con el éxito de la empresa. 

6. Trabajo en equipo

El trabajo en equipo, definido como la capacidad de colaborar eficazmente con otras personas, combinando habilidades y conocimientos para lograr objetivos comunes, alcanzó el sexto lugar de las habilidades más demandadas en júniors, con un 6,83% de los votos.

Se trata de una competencia básica en casi cualquier entorno o área empresarial, pues la mayoría de los proyectos y actividades requieren la cooperación entre múltiples personas con diversos perfiles y conocimientos.

Hay que mencionar también que un buen trabajo en equipo mejora la cohesión y el ambiente laboral, lo que puede aumentar la productividad y la satisfacción en el trabajo.

7. Inteligencia emocional y empatía

Al igual que en el top de habilidades más valoradas en roles sénior, la inteligencia emocional y la empatía también se coloca entre las más deseadas en perfiles júnior. La capacidad de reconocer, entender y gestionar las propias emociones y las de los demás se coloca la séptima habilidad del ranking: un 4,49% de los encuestados la consideran entre las más importantes.

La habilidad de autogestionar las emociones y ponerse en el lugar del otro comprendiendo sus sentimientos y perspectivas tiene un papel esencial en los perfiles menos experimentados porque mejoran en gran medida su adaptación y la formación de relaciones interpersonales sanas y productivas con el resto de compañeros.

Estas habilidades tienen que ver también con la comunicación y la gestión de conflictos, elementos fundamentales a la hora de mantener un buen clima de trabajo y una socialización positiva en cualquier entorno laboral.

8. Innovación

La innovación fue votada por un 3,77% de los cargos que participaron en el estudio como una capacidad clave en los trabajadores júnior. Hace referencia a la capacidad de generar y aplicar nuevas ideas, métodos y soluciones para mejorar procesos y productos.

Las empresas quieren que los empleados con menor experiencia tengan esta habilidad por diversas razones. Una de ellas es la competitividad, ya que la innovación es clave para mantener y mejorar el posicionamiento y la velocidad de respuesta a las exigencias del mercado.

Contratando perfiles con mentalidad y actitud innovadora, las empresas aseguran que los empleados no se limiten a cumplir las expectativas mínimas, sino que aporten al crecimiento y la transformación exitosa de la empresa a largo plazo.

9. Pensamiento análitico

Con un 3,67% de las respuestas, el pensamiento crítico también se mete en el ranking de habilidades más solicitadas por las empresas en los profesionales júnior.

Aunque es una capacidad difícil de definir por las diferentes procesos mentales que implica, se puede entender como la habilidad de descomponer problemas complejos en partes más pequeñas y comprensibles, además de examinar las causas y efectos de manera lógica y estructurada.

Es la competencia que permite resolver problemas de manera efectiva y tomar decisiones certeras utilizando razonamientos lógicos. Tiene una aplicación fundamental a la hora de identificar áreas de mejora y optimizar procesos dentro de la organización.

10. Pensamiento crítico

Por último, cierra el ranking, con un 3,67% de las respuestas, el pensamiento crítico, el cual se define como la habilidad de cuestionar y poner en duda afirmaciones que en el transcurso del trabajo o de la vida se suelen tomar como verdaderas sin una base o argumentos sólidos que las justifiquen.

El pensamiento crítico es el motor de cualquier innovación, ya que se pregunta si lo que actualmente se considera correcto o aceptable lo es en realidad. Permite de esta manera someter las convicciones y las ideas a discusión, profundizando en ellas para discernir entre argumentos vagos y brillantes, entre información de valor e información mediocre.

El pensamiento crítico va más allá del analítico porque no se limita a examinar los datos objetivos, sino que trabaja incluso sobre elementos intangibles o abstractos con el objetivo de hallar conclusiones bien fundamentadas, proponer alternativas y construir opiniones de forma argumentada.

Los empleados con pensamiento crítico pueden tomar decisiones más rigurosas, equitativas y justas basándose en la evidencia, pero también en los sus propios valores y principios y los de la organización. Se trata de una habilidad que cada vez será más importante para cuestionar el statu quo y buscar constantemente formas de mejorar tanto la actividad de la organización como su relación con la sociedad y el mundo.

Diferencias entre las competencias deseadas en júniors y en séniors

A diferencia de los perfiles sénior, donde la gestión de equipos y liderazgo fue la competencia más demandada, esta competencia aparece con menor relevancia entre los perfiles júnior, con solo un 2,34% de las respuestas. En su lugar, la proactividad e iniciativa ocupa un puesto alto como competencia clave, con un 7,85% de las respuestas.

Otra diferencia notable es la menor importancia otorgada a la visión estratégica entre los perfiles júnior, con solo un 2,65% de las respuestas, en comparación con los perfiles sénior, donde esta habilidad recibe un 7,63% de los votos. Esto sugiere que las empresas pueden no esperar que los empleados más jóvenes tengan una comprensión profunda de la estrategia empresarial a largo plazo, sino que se centren más en habilidades prácticas y operativas.

En resumen, el análisis de las competencias más demandadas para los júniors revela una preferencia por el compromiso, la proactividad y la capacidad de aprendizaje, mientras que las competencias vinculadas con el liderazgo estratégico tienen menor relevancia en este grupo. Estas diferencias reflejan las distintas expectativas y necesidades específicas de desarrollo profesional en diferentes etapas de la carrera laboral.

Similitudes

También destacan ciertas similitudes entre el perfil de habilidades blandas deseado en séniors y júniors.  La flexibilidad y adaptación al cambio; la orientación a resultados; la inteligencia emocional y la empatía; y la innovación se consideran competencias clave en ambos perfiles.

Esto significa que, independientemente del nivel de experiencia, las empresas buscan empleados versátiles, creativos y adaptativos, que sean capaces de alcanzar los objetivos, pero que a la vez tengan la habilidad de establecer buenas relaciones interpersonales y comportamientos sociales idóneos dentros de sus equipos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *