Tema: proceso perceptivo, fases de la percepción
Autor: Lidia Rondoni
El proceso por el cual las personas percibimos es complejos e implica una gran cantidad de funciones sensoriales y cerebrales. Sin embargo, podemos sintetizar el proceso de la percepción en tres etapas: selección, organización e interpretación. Aunque rara vez somos conscientes de pasar por estas etapas de manera secuencial y diferenciada, estas determinan cómo interpretamos el mundo que nos rodea.
Índice
ToggleEtapas del proceso de percepción
1. Selección
Los individuos perciben solo una pequeña porción de los estímulos a los cuales están expuestos. Cuando la percepción se recibe de acuerdo con nuestros intereses, se denomina percepción selectiva.
La percepción selectiva se refiere al hecho de que el sujeto percibe aquellos mensajes a que está expuesto según sus actitudes, intereses, escala de valores y necesidades. Es decir, se opera un auténtico procesamiento de la información por parte del sujeto, mediante el cual el mensaje despierta en el individuo toda una serie de juicios de valor que se traducen en reacciones de muy distinto signo.
Por esta razón, se puede decir que el individuo participa directamente en lo que experimenta. Esta intervención no se limita a una simple adaptación, sino que se acompaña de una selección efectuada entre los estímulos propuestos.
La atención debe enfocarse para poder percibir de forma adecuada, como en el caso de los dos cubos. El lector tendrá que elegir cuál es la cara más cercana o si lo observa desde arriba o desde abajo.
La cantidad de estímulo que un individuo es susceptible de percibir es enorme. La atención selectiva actúa entonces como una guillotina despiadada a la que pocos estímulos escapan.
El proceso de selección de los estímulos puede estar influido por dos tipos de fenómenos, los cuales se presentan en base a:
La naturaleza del estímulo
Entre las influencias que recibe el individuo basadas en la naturaleza del estímulo, se incluyen aquellos aspectos sensoriales que hacen que un elemento se sienta de manera más intensa que otros.
Esto nos lleva a diferenciar entre diversas clases de estímulos:
- El tamaño. Cuanto más voluminoso sea un estímulo visual, la posibilidad de que se le preste atención es mayor.
- El color. El color atrae más que la monocromía, el blanco y negro. Por otra parte, el proceso del efecto del color se desarrolla en la conciencia del individuo en forma de sentimientos que reflejan la reacción de la persona hacia las diferencias cromáticas. Por ello, el colorido ofrece más matices de evocación. El valor y la influencia de los colores se determinan por el entorno en que se halla el individuo.
- La luz. La luz es la base objetiva de la visión y ejerce sobre el hombre una honda impresión elemental que es inconsciente para el yo. Por ello, la iluminación resulta casi tan importante como el color, puesto una visibilidad óptima aumenta las posibilidades de percepción.
- La forma. En lo referente a las formas, a mayor simplicidad de estas, mayor es la posibilidad de percepción.
- El movimiento. Los movimientos generan una atracción superior a la de los estímulos estáticos.
- La intensidad. La intensidad del estímulo, como el volumen de los sonidos o la magnitud con la que se manifiesta un olor, también influyen en la capacidad de percibirlos.
- El nivel de detalle. En los estímulos provocados por creaciones artificiales, como los anuncios o las obras artísticas, el nivel de detalle, por su efecto diferenciador, permite una mayor percepción.
- El contraste. Una página en blanco y negro puede tener más impacto dentro de una revista en color. El choque perceptual genera sorpresa y, como consecuencia, atención.
- El emplazamiento. El emplezamiento de un estímulo incluye de forma clave en su percepción, pues la atención de las personas está focalizada de determinadas formas según su contexto, cultura o interés. Por ejemplo, en el caso de los anuncios en prensa, el emplazamiento en la página derecha y en la parte superior tiene una prioridad de lectura en las sociedades occidentales. En la televisión, los mensajes incorporados a los programas tienen un impacto superior a los spots reagrupados en los espacios para la publicidad.
- Lo insólito. La incorporación de objetos o de mensajes insólitos o incongruentes, por su naturaleza, tamaño, color u otras características, provocan un choque perceptual que favorece la atención, aunque involuntaria. El efecto sorpresa es importante para los productos que suscitan poco interés en los consumidores.
Los aspectos internos del individuo
Entre los aspectos internos del individuo que afectan a la selección de los estímulos existen dos aspectos: las expectativas y los motivos que se tienen en un momento determinado (necesidades, deseos, intereses, etc.).
- Expectativas: Las personas tienden a percibir los estímulos de acuerdo con sus expectativas. Por ello, cuando un estímulo coincide con los intereses o expectativas del sujeto receptor, la percepción se vuelve exagerada (el individuo puede percibir incluso más cualidades de las que el estímulo realmente tiene). Sin embargo, los estímulos que se hallan en conflicto con las expectativas generalmente reciben más atención que los que están en conformidad con ellas. Lo mismo ocurre con lo novedoso. Algo nuevo o nunca experimentado siempre se percibe mejor, pues rompe el esquema tradicional de lo ya vivido y contribuye a fijar la atención.
- Motivos: Las personas tienden a percibir con mayor facilidad lo que necesitan y lo que desean. Cuanto más fuerte sea la necesidad, más fuerte será la tendencia a ignorar los estímulos no relacionados con el ambiente y a destacar aquellos que se necesitan. Las necesidades y valores individuales, son factores que pueden determinar la atención involuntaria, lo que es bien conocido por los publicitarios, que recurren a ciertos elementos habituales para llamar la atención, como los bebés para las mujeres y el desnudo femenino en el caso de los hombres.
A su vez, las necesidades originan las siguientes distorsiones perceptivas:
- Exposición selectiva: Se basa en la idea de que los individuos solo ven y escuchan lo agradable o lo que necesitan. Las personas buscan experiencias o estímulos placenteros y evitan los no placenteros.
- Atención selectiva: Los consumidores notarán más los estímulos que satisfacen sus necesidades e intereses y no se percatarán de los estímulos irrelevantes en lo que concierne a sus necesidades. Así, una persona que hojea un periódico percibirá y recordará con más facilidad la publicidad de esos productos que tiene pensado comprar que aquella sobre otros temas menos interesantes para él.
- Defensa perceptual: Las personas niegan lo que no les conviene, es decir, evitan subconscientemente tener estímulos dañinos, aunque la exposición a estos ya se haya dado. Incluso, las personas pueden distorsionar la información no congruente con sus necesidades, valores, creencias, etc.
2. Organización
Una vez seleccionados, las personas han recogido una cantidad de estímulos de forma conjunta que, en esencia, son solo una simple colección de elementos sin sentido. Las personas los clasifican de forma rápida asignándoles un significado que varía según cómo han sido clasificadas, obteniéndose distintos resultados.
Por tanto, el paso siguiente a la selección es el análisis agrupado de las características de los diversos estímulos. Pero, ¿se perciben en su globalidad los mensajes o, por el contrario, se van descodificando en cada una de sus partes?
Según la escuela de la Gestalt, el contenido de la percepción no es igual a la suma de las cualidades correspondientes a la imagen proyectiva. El organismo produce formas simples. Con lo cual, los mensajes, cuanto más básicos y simples se presenten, mejor serán percibidos y, por tanto, asimilados.
Esta escuela estableció algunos principios que registran la forma en la que los individuos estructuran las percepciones.
3. Interpretación
La interpretación es la última fase del proceso perceptual, que trata de dar contenido a los estímulos previamente seleccionados y organizados.
La interpretación depende de la experiencia previa del individuo, así como de sus motivaciones, intereses personales y su interacción con otras personas. Por ello, la forma de interpretar los estímulos puede variar, a medida que se enriquece la experiencia del individuo o varían sus intereses.
Así, la formación de los estereotipos, corresponde en gran parte a la interpretación perceptual que el individuo da a los acontecimientos.
Para el marketing es útil conocer las características psicográficas de los consumidores a los que se dirige, como medio de realizar una segmentación por la forma de interpretar los estímulos.
Fases de la percepción según Goldstein
Para Goldtein, el proceso perceptivo constituye un proceso dinámico y en continua transformación que puede ser representado de manera circular. Sin embargo, el autor sostiene que el proceso de percepción está compuesto por cuatro etapas principales:
1. Detección del estímulo
El estímulo proveniente del entorno alcanza al receptor sensorial específico para cada sentido. Cada sentido dispone de un grupo de células sensibles a un tipo específico de energía. Por ejemplo, algunas células del ojo son sensibles a la energía electromagnética, mientrs que las células del oído reaccionan a las ondas vibratorias del aire.
2. Transducción
Consiste en la conversión de un tipo de energía en otro. Los receptores sensoriales transforman la energía física del estímulo en energía eléctrica para que la información pueda ser enviada por medio de impulsos nerviosos hasta el cerebro. De esta manera, se dice que los receptores transducen, es decir, convierten la energía del estímulo en mensajes nerviosos.
Mediante la trasducción, nuestros sentidos convierten la energía electromagnética (la luz) o las ondas del medio físico (sonidos) en señales electroquímicas que circulan a través de nuestro sistema nervioso.
3. Transmisión de la información
Una vez que la energía se ha convertido en energía eléctrica y alcanza un nivel suficiente de intensidad, se desencadenan impulsos nerviosos que transmiten la información codificada desde los receptores hasta diferentes zonas cerebrales. Es así como el cerebro recibe la información sobre las características o propiedades del estímulo.
4. Procesamiento de la información
El cerebro procesa la información que le llega desde los receptores sensoriales, la organiza, la interpreta y le otorga significado, con lo que se produce así la experiencia consciente. Dicho de otra forma, es el cerebro quien organiza e interpreta la información captada por los órganos sensoriales y recibida en forma de señales nerviosas. Es así como se experimenta la percepción, que se puede definir como la experimentación consciente de las sensaciones.


