teorias de la percepcion

Teorías de la percepción: cuáles son y explicación

Tema: teorías de la percepción

Autor: Lidia Rondoni

La percepción, capacidad por la cual recibimos e interpretamos estímulos, es un fenómeno que ha sido estudiado desde hace siglos por parte de psicólogos. Se ha intentado dar explicación a este proceso de varias maneras. Si tratas de saber cuáles son las teorías de la percepción, debes saber que existen cinco teorías psicológicas principales que abordan esta cuestión. Te las explicamos a continuación.

Las 5 teorías de la percepción

Teoría asociacionista o estructuralista de la percepción

Esta teoría de la percepción considera que el sujeto recibe sensaciones aisladas y las va agrupando a través de la experiencia. Es decir, las percepciones no son sino el resultado y la unión de sensaciones anteriores. Esta unión presupone que no hay nada en la percepción que no se encuentre en la suma de elementos. Una percepción sería así un hecho molecular compuesto de distintos elementos atómicos (sensaciones).

Los asociacionistas más destacados son Hume, Hartley y, en especial, Wundt.

Teoría de Gestalt de la percepción

Considera que el sujeto recibe de forma unitaria y estructurada el estímulo del objeto del mundo real. Es decir, la percepción se da de forma primaria, directa e inmediata.

Según esta teoría, la percepción no es una simple unión de sensaciones. La percepción es un todo organizado real (formas o configuraciones) que no se deja reducir a la suma de las partes, como queda claro en el caso de las melodías musicales. Así, se puede decir que para la escuela de la Gestalt (Wertheimer, Köhler, Koffka) existe una primacía de la percepción sobre las sensaciones.

Teoría cognitiva de la percepción

Actualmente, autores cognitivistas, como Neisser o Marr, hablan de que lo que llamamos “percepción” no es sino un procesamiento de estímulos sensoriales de acuerdo a esquemas cognitivos previos (grabados en la memoria como fruto de aprendizajes anteriores) para interpretar la realidad, de manera similar a lo que ocurre con los ordenadores, en los que el procesamiento de los inputs depende del software que posean.

Sea como fuere, podemos decir que en la percepción intervienen facultades psíquicas superiores como la memoria, la imaginación y la inteligencia; todas ellas básicas para entender la selección y la interpretación de las sensaciones.

Teoría de la percepción directa de Gibson

El psicólogo estadounidense James Gibson (1904- 1979) fue uno de los psicólogos más importantes del siglo XX en el campo de la percepción visual. La pregunta que trató de responder fue por qué vemos el mundo tal y como lo hacemos.

Para ello enunció, entre otras, su teoría de las “affordances” (1966), palabra con la que se refiere a las cualidades de un objeto o del entorno que nos dicen qué prestaciones nos pueden brindar ciertas cosas. Por ejemplo, una sombra oscura nos permite protegernos del sol; un pomo, la acción de girar; una cuerda, la de tiras; un cojín grueso, la de sentarnos con comodidad…

Las afferdances nos dan pistas para entender lo que vemos. Gibson creía que “la sensación era percepción” y que, por tanto, no era necesario analizar lo que vemos. Por eso este planteamiento se llama percepción directa.

Gibson también creía que éramos capaces de interpretar lo que percibimos gracias a pistas del entorno que él llamó “invariantes”, elementos del patrón óptico (lo que perciben nuestros ojos en un instante determinado) que, aunque parezca que están en constante movimiento, interpretamos como estáticos, sean cuales sean nuestras acciones. Así, aunque a veces parezca que los objetos se agrandan o se encogen, sabemos que no varían de tamaño, son “invariantes”.

Teoría de la percepción arriba-abajo de Gregory 

Richard Gregory mostró su desacuerdo con la teoría de la percepción de Gibson. Según este psicólogo británico, necesitamos esforzarnos para analizar lo que percibimos. Gregory creía que debíamos procesar la información y por eso su teoría de 1970 fue llamada teoría de la percepción de “arriba-abajo”.

Según ella, la percepción es una mera hipótesis (explicación sugerida) en cuanto a que hacemos inferencias sobre lo que vemos utilizando conocimientos previos y experiencias pasadas. Aunque nuestras hipótesis son normalmente correctas, a veces no es así, lo que puede explicar el funcionamiento de las ilusiones ópticas, especialmente de aquellas ambiguas como el cubo de Necker.

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